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27/11/2003 | Fuente: Limpieza.com Volver Atrás

La limpieza de cristales, un trabajo profesional.

Cualquier empleado de la limpieza debería de aprender, como mínimo, a limpiar cristales de manera profesional. Esto le identificaria como profesional de la limpieza a la vez que reduciría fatigas y riesgos innecesarios.

La limpieza de cristales: un trabajo profesional.
Por Abel Martínez de LIMPIEZA.COM

 

En los cursos de formación que vengo impartiendo desde hace más de 5 años, a menudo me encuentro con personas que llevan trabajando como limpiadores 10, 15 años o incluso toda su vida.

Esto no tiene nada de extraordinario, muchas personas que comenzaron en la limpieza como algo accidental “mientras me sale otra cosa”, han encontrado una continuidad y una estabilidad como limpiadores.

Lo sorprendente de este asunto es que en su gran mayoría no saben limpiar cristales de manera profesional (salvo los especialistas), es decir, el trabajador de la limpieza, por lo general limpia los cristales por el método de “pulverizar limpia-cristales y pasar el trapo.”

            ¡ EL 90% DE LAS PERSONAS QUE TRABAJAN EN LIMPIEZA NO SABEN LIMPIAR LOS CRISTALES DE MANERA PROFESIONAL !

            ¿Como es posible que se dé esta situación en empresas en las que se supone somos profesionales de la limpieza.?

Uno de los motivos, quizás el más importante, es que siempre se ha considerado que ciertos trabajos de limpieza solo deben hacerlos aquellas personas en cuya nómina se refleja una categoría determinada. O sea, los especialistas. Esto no es del todo exacto, cualquiera puede limpiar cristales de manera puntual, independientemente de la categoría, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones de seguridad y se tengan los conocimientos adecuados de lo que se está haciendo.

De manera que nos hemos aplicado la teoría del “ese no es mi trabajo, que lo haga el cristalero”. Entiendo perfectamente esta posición aunque no la comparto completamente.

Es como aquel carpintero al que le encargaron un trabajo.

            Cliente: …Y que tipo de madera sería el más adecuado.
            Carpintero: No lo sé
            Cliente: Quizás tengamos que barnizarla para que no se deteriore, no?
            Carpintero: Pues… probablemente. Pero no lo sé seguro.
            Cliente: ¿Cual es su función dentro de la empresa?
            Carpintero: yo soy el que clava los clavos.
            Cliente: ¡entonces no es usted carpintero, es el clava-clavos.!

Moraleja: el profesional de la limpieza debe de conocer el máximo número de aspectos relacionados con su profesión.

De la misma manera que un cristalero que no sabe manejar un aspirador o fregar, o quitar el polvo, no debería considerarse un profesional de la limpieza, sino un cristalero.

En cambio, en algunos países, ser cristalero está considerado prácticamente como una profesión en sí misma, incluso existen asociaciones de limpiadores de cristales y empresas exclusivamente dedicadas a la limpieza de cristales que ofrecen su especialidad a otras empresas.

Independientemente de todo esto, existe un motivo por el que cualquier limpiador debería saber limpiar cristales profesionalmente: es mucho más fácil, rápido, cómo y seguro.

            “…No hace mucho tiempo que, mientras tomaba un café en un bar, al otro lado de la calle una dependienta de un tienda se disponía a limpiar el cristal de un escaparate. Junto a esta tienda había otra con un cristal tan grande como el anterior. Cogió una pequeña escalera, unos trapos y un limpia-cristales y se puso a limpiar como todos hemos hecho alguna vez. Esta persona, frotaba el cristal (a veces se sacudía el brazo como si le doliera) subió y bajó  por la escalera un veintena de veces (estuvo a punto de caerse en una ocasión) y se ponía de puntillas para acceder a la parte superior del mismo…

Al cabo de unos veinte minutos apareció un cristalero,  y en menos de 5 minutos dejó impecable el cristal de la tienda de al lado, sin escaleras, sin esfuerzo, sin riesgos…” 

Claro, la dependienta quizás no tenía prisa, ni es su función, ni tiene porque saber del oficio, dirán ustedes, pero imágenes parecidas a esta las veo casi a diario en las empresas de limpieza.

CUANDO LOS OPERARIOS DESCUBREN QUE LIMPIAR CRISTALES CON LA REGLETA ES MÁS CÓMODO Y EFECTIVO, NO QUIEREN VOLVER A FROTAR CON LOS TRAPOS.

Y no solo se pueden limpiar cristales, cualquier superficie lisa e impermeable puede limpiarse con la misma técnica. Esto es lo que les ocurrió a un grupo de operarias de la limpieza de un ambulatorio, cuyas paredes eran recubiertas de PVC.  Cuando aprendieron a manejar el mojador y la regleta descubrieron que se fatigaban menos y las paredes y puertas quedaban mejor, incluso podían limpiar por encima de dos metros mediante el tubo telescópico, sin subirse a las escaleras. Desde entonces no quieren ni oír hablar de limpiar las paredes como antes.

Bien, estarán pensando que si esto fuese así de fácil y maravilloso, lo haría más gente, no?

Aunque aprender a limpiar cristales no es difícil, he comprobado que ocurre un fenómeno que se repite muy a menudo: un operario prueba un nuevo sistema, si no le sale bien a la primera, segunda o tercera vez, tiende a abandonarlo para seguir haciéndolo de la manera que lo ha hecho siempre, porque le resulta más fácil.

Claro que usted no va a dejar el cristal perfectamente limpio al primer intento, contamos con ello, seguramente va a tener que repetir los pasos cerca de un centenar de veces para empezar a manejarse con soltura, es normal. Tómelo como una inversión, …cuando aprenda ya no me cansaré tanto como ahora y los cristales quedarán perfectos, y podré decir que sé limpiar cristales (por lo menos cristales sencillos),  y lo haré de manera más segura…

Es difícil que yo pueda enseñarle a limpiar cristales solo escribiendo este texto, incluso es difícil que nadie le enseñe a hacerlo, porque LIMPIAR CRISTALES ES ALGO MUY DIFICIL DE ENSEÑAR PERO FACIL DE APRENDER. Esto quiere decir que por mucho que le digan, por mucho que usted lea, y por muchos videos que vea, solo aprenderá mediante la práctica.

Solo necesita unos conceptos básicos:

Elija herramientas adecuadas.- Escaleras, alargadores, regletas, jabones, cubos… el coste es mínimo comprado con los beneficios de utilizar herramientas de calidad y en buenas condiciones.

            Tenga en cuenta lo básico:

            ·         Intente hacerlo levantando la regleta del cristal el menor número de veces posible.

·         No retroceda, usted puede volver una zona ya hecha pero siempre avanzando por el cristal.

·         Utilice el tubo telescópico siempre que sea posible. En cuanto aprenda ganará tiempo y se ahorrará transportes de escalera, golpes, subidas y bajadas, accidentes... Trabajar a nivel de suelo siempre es más seguro.

·         Asegúrese de secar la goma antes de volverla a poner en una zona ya seca del cristal, de lo contrario probablemente le quede una marca.

·         No fuerce posturas, trabaje relajado y no intente limpiar asomando medio cuerpo por una ventana. No puede ni imaginar la cantidad de personas que mueren por esto cada año.

·         Sea cuidadoso y pulcro. Limpie no solo el cristal, también los marcos, las guías de las ventanas correderas y friegue el suelo donde cayó el agua, vigile de no marcar las paredes cuando apoye una escalera.

 ·         Siempre que pueda, elija usted las condiciones de trabajo: limpiar cristales al sol de agosto, o en días de mucho viento puede ser muy complicado, ya que se seca el cristal antes de que usted pueda actuar.

             Capítulo a parte merecen los trabajos en altura, el uso de góndolas, plataformas elevadoras, arneses, líneas de vida etc., requieren de conocimientos especiales que podrá adquirir en una segunda fase de su aprendizaje.

Tanto como complemento a nuestros conocimientos como limpiadores, como si lo tomamos como una profesión en sí misma, lo cierto es que ninguna empresa de limpieza debería permitir que se limpiaran los cristales de la misma manera que lo hacen las amas de casa, salvo casos puntuales, claro está.

Muchos nos quejamos cuando viene el electricista a casa y nos pide 60 € solo por venir y 36 €/hora por arreglar una instalación eléctrica. ¿Se imaginan si se cobrasen estos precios en limpieza? ¿Saben porque esto está todavía muy lejos? Pues porque el cliente no ve la limpieza como algo profesional, ¿36 €/hora por algo que puede hacer mi vecina/o o cualquier persona?  Pues bien les puedo asegurar que limpiar cristales al estilo “ama de casa”, por muy bien que queden, no contribuye a aumentar la profesionalidad del sector, sino todo lo contrario.

En resumen, les invito a que descubran solo uno de los muchos aspectos que hacen de las labores de limpieza una profesión auténtica y compleja, y les aseguro que, si quieren, pueden pasarse la vida aprendiendo cosas sobre limpieza.

Recuerden lo que les dije al principio: …15 años limpiando cristales y nunca supe hacerlo de manera profesional….

¡Usted es  un profesional de la limpieza y no solo el que quita el polvo!

Seguro que con un poco de práctica lo conseguirá.

Abel Martínez
Limpieza.com





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