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23/03/2005 | Fuente: www.facilisimo.com Volver Atrás

Limpieza y mantenimiento de las piscinas

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La limpieza de las piscinas

Para que nuestra piscina esté perfectamente lista para los baños del verano debemos tener siempre a mano una serie de herramientas y productos imprescindibles. Podemos distinguir entre los utensilios de limpieza y los químicos necesarios para la conservación adecuada del agua.

Uno de los utensilios fundamentales es el recoge-hojas, que antes del baño, nos permitirá retirar de la superficie del vaso de la piscina hojas e insectos. Todos los elementos que flotan y que afean la piscina se pueden eliminar con esta redecilla.

Si no se limpian, generalmente la suciedad se va hundiendo y se acumula en el fondo del agua. Para acabar con ella, existen cepillos limpia-fondos muy útiles que, conectados mediante un tubo a la toma de agua de la depuradora, absorben, como si de una aspiradora se tratase, todo los residuos que se quedan en el fondo de la piscina. Es recomendable usar el limpia-fondos todas las mañanas para que la suciedad no se acumule.

Además de los limpia-fondos por aspiración también están los cepillos, que acaban con los residuos que se quedan pegados en los azulejos o el gres. Existen algunos limpia-fondos que se pueden pasar con seguridad aunque haya gente bañándose en la piscina. Los antiguos aspiradores, al ser eléctricos, obligaban a que los bañistas estuvieran fuera del vaso de la piscina. Debemos tener cuidado con los atascos en el aspirador. Si existe algún residuo de tamaño medio es mejor recogerlo manualmente.

Productos químicos

Son muy necesarios algunos compuestos químicos para mantener la higiene del agua de la piscina. El cloro es el elemento químico más utilizado para desinfectar el agua, que se puede comprar en líquido o bien en polvo para disolver en agua. Este tipo de productos con alto contenido en ácidos de cloro eliminan las incrustaciones calcáreas y depósitos orgánicos que se quedan en las paredes y en los fondos. En el mercado también podemos encontrar agentes desinfectantes exentos de cloro.

Además, existen componentes especiales para terminar con la suciedad incrustada por el desuso del invierno. A pesar de que estos elementos químicos son muy fuertes, será necesario frotar para arrancar la suciedad que se acumula durante nueve meses sin usar el recipiente de la piscina. Es conveniente protegerse por los fuertes gases que desprenden estos productos. Los componentes que se utilizan para la desinfección diaria una vez que la piscina ya está en uso son mucho más inocuos.

Los antialgas o alguicidas son otro de los artículos esenciales para el correcto mantenimiento de la piscina. Este tipo de líquidos funcionan gracias a la acción de amonios que impiden la formación de algas, bacterias y otro tipo de gérmenes.

Reguladores y floculantes

A la acción de ambos productos, podemos añadir el uso de modificadores o reguladores del pH, productos ácidos que reducen el pH del agua de las piscinas, para que no sea agresivo con la piel de los bañistas. El uso de estos ácidos es imprescindible para la salubridad de la piscina y, aunque no son nocivos, es fundamental ducharse después del baño para eliminar los mínimos restos químicos que pudieran haberse quedado en la piel.

También podemos recurrir a floculantes que acaban con los residuos que se quedan flotando en el agua, así como otro tipo de agentes limpiadores más especializados. El uso de desinfectantes, antialgas, reguladores y floculantes es suficiente para mantener el agua de la piscina cristalina. Como es obvio, guardaremos los químicos alejados de los niños y con la seguridad suficiente para que no tengan acceso a ellos.

En las tiendas especializadas para piscinas te informarán de la cantidad de químico necesaria al día, dependiendo del tamaño y capacidad de tu piscina. En ellas también podemos encontrar analizadores del agua que nos indicarán si las cantidades de químicos que administramos al agua son las adecuadas

 

 

Identificar problemas en las piscinas y saber solucionarlos

Durante los meses de verano son muchos los pequeños incidentes que pueden aparecer en nuestra piscina. A menudo es muy sencillo solucionarlos, solamente hay que determinar qué sucede y dónde está el fallo. Te damos algunas pistas de los contratiempos más habituales que pueden producirse inesperadamente en tu piscina y, si surgen, cómo arreglarlos.

1. La bomba no aspira: comprobaremos tanto el nivel del agua en el skimmer. Para que esté en el nivel adecuado nos cercioraremos de que las llaves estén abiertas y las tuercas estén bien apretadas. Vigilaremos las tuberías porque es posible que se haya roto alguna. También puede suceder que la bomba de nuestra piscina no sea autoaspirable.

2. La bomba aspira incorrectamente y produce muchas burbujas en el filtro de la bomba: es posible que la causa sea que está tomando aire del skimmer, así que tendremos que subir el nivel del agua. El aire puede proceder de alguna tuerca que no esté ajustada o de una tubería dañada, así que comprobaremos el estado de la instalación. Puede suceder también que la turbina de la bomba esté obstruida o que el cestillo de la bomba esté sucio, así que tendremos que limpiar el elemento correspondiente. También puede ser que la altura a la que está la bomba sobre el nivel del agua es demasiado amplia.

3. El motor no funciona: estaremos atentos para que le llegue la corriente (para lo cual comprobaremos la tensión), para que no esté bloqueado el motor (desbloquear en la parte trasera de la máquina) y para que el condensador funcione bien. Si le ha entrado agua o el condensador está estropeado, acudiremos al servicio técnico.

4. El motor hace ruido pero no funciona correctamente: comprobaremos tres funciones. Lo primero es asegurarnos de que el motor no esté bloqueado, luego comprobaremos el condensador de arranque y, después, nos aseguraremos de que la tensión eléctrica es la adecuada.

5. El motor no funciona y saltan los fusibles: controlaremos que el cable eléctrico esté bien conectado y que el motor no sea demasiado viejo para seguir funcionando correctamente. La ayuda de un técnico puede ser necesaria, aunque a veces se trata de comprar otro motor.

6. El motor pierde agua: normalmente sucede porque la junta del cierre de la motobomba está en mal estado. Tendremos que cambiarla. También es posible que pase algo parecido con el sello mecánico o la empaquetadora. Si están rotos, tendremos que cambiarlos por aparatos nuevos.

7. Los chorros no salen con fuerza de la piscina: vigilaremos el estado de los filtros, que hay que limpiar regularmente o bien eliminar arena que sobre. Puede pasar asimismo que la bomba coja aire, en cuyo caso regularemos el nivel del agua.

8. El limpiafondos manual no absorbe bien la suciedad: o bien la manguera del limpiafondos está perforada, o bien que la presión del filtro es excesiva. En este último caso tendremos que hacer una limpieza de arena en el filtro.

9. La piscina pierde agua: una vez que hemos comprobado que el agua no se va porque las llaves de vaciado o por alguna tubería rota, tendremos en cuenta la evaporación del agua y llenaremos la piscina más a menudo en el caso de que haga mucho calor. La evaporación media de una piscina de 8 x 4 metros es de un azulejo de 3 cm. por semana durante la estación estival.

10. La piscina se pone verde con rayas negras: tendremos que limpiar a fondo con el cepillo y ese día añadiremos el doble de producto de limpieza. Limpiaremos el filtro y mantendremos 24 horas seguidas funcionando el motor del depurador. No debemos olvidar que cuando se produzcan tormentas de verano, tenemos que añadir el doble de la dosis en todos los productos.

11. El agua se pone turbia y no se ve bien el fondo: a última hora del día realizaremos una floculación con sulfato de alumina. Dejamos reposar toda la noche y a la mañana siguiente pasaremos el limpiafondos muy lentamente, colocando antes la palanca de la válvula selectora en posición vaciado, para que la suciedad vaya directamente a la alcantarilla. A continuación rellenaremos de nuevo la piscina y prodeceremos igual que en el caso de que la piscina se hubiese puesto verde: añadiendo el doble de producto químico y depurando 24 horas.

 


 
Cómo mantener el agua en invierno
 

Aunque la temporada del año en que más se aprovecha la piscina es, evidentemente, el verano, cuando llegan los meses fríos no conviene olvidarse de su cuidado, sino que es recomendable intentar llevar a cabo todos las actividades necesarias para comenzar a prepararla para la siguiente temporada estival.

Además, en la actualidad los problemas de escasez de agua son importantes y, por este motivo, cada vez son más los particulares que deciden conservar el agua de su piscina de un año a otro. De este modo evitan tener que llenarla por completo todos los veranos.

Mantenimiento del agua

En invierno conviene revisar cuidadosamente todos los sistemas de la piscina, como el de depuración, que es un elemento esencial para que el agua goce de buena salud. Sin embargo, la tarea más importante para conservar la piscina llena durante estos meses es la de mantener el agua limpia y en buenas condiciones. Para conseguirlo, los expertos recomiendan echar una cantidad de cloro menor a la habitual y hacer funcionar la depuradora una media de ocho horas a la semana.

Sin embargo, cada vez son más las pesonas que deciden realizar esta tarea y por ello los fabricantes han lanzado al mercado una serie de productos químicos especiales para esta época y que suponen mayor comodidad y sencillez. Y es que si se emplean estos productos basta con echarlos dos veces al año y con que, después de cada aplicación, se ponga la depuradora en funcionamiento para que se mezclen bien con la totalidad del agua.

Otro aspecto importante del mantenimiento es cuidar que la superficie no acumule demasiados desperdicios con el fin de evitar la formación de plactón o algas.

Estado óptimo del agua

El pH es el valor de acidez del agua y su cantidad ideal se encuentra entre el 7,2 y el 7,6 ya que, si es mayor, el agua aparacerá turbia y puede que aparezcan algas, mientras que si es inferior puede dar lugar a irritación en la piel y en los ojos. El pH es el responsable de que la piscina cuente con un aspecto radiante o de que, por el contrario, presente el agua turbia o poco transparente. Por ello, es el principal punto a controlar si se desea que la piscina se encuentre perfecta.

En cuanto al uso de desinfectantes, que constituyen un elemento esencial para mantener el agua en buenas condiciones higiénicas, hay que señalar que lo más común es emplear derivados del cloro, aunque también se puede efectuar desinfección sin éste. Cada fabricante indicará en el envase la cantidad de líquido que es necesario para matener una correcta desinfección. Estas instrucciones deben ser respetadas cuidadosamente.

Otro elemento empleado para conseguir un estado óptimo del agua son los algicidas, sobre todo, cuando existe vegetación alrrededor de la piscina. Si no se emplea este producto, el agua tomará un tono verdoso que comienza a extenderse por las juntas de gresite o por las paredes. En invierno no es imprescindible llevar a cabo un control tan severo de estos elementos, ya que nadie se va a bañar en ese agua. Sin embargo, si se descuida por completo al año siguiente será necesario vaciar la piscina y limpiarla a fondo para volver a llenarla.

Ventajas de mantener la piscina en buen estado

La principal ventaja de mantener el agua lo constituye el favor que se le hace al medio ambiente evitando hacer un consumo anual absurdo de agua. Sin embargo, conservar la piscina llena durante el invierno conlleva otras ventajas, como la de no perjudicar la estética del jardín, manteniendo este elemento de forma que proporcione belleza al conjunto del terreno. Además, esta opción implica que en el siguiente verano las piscina ya estará limpia y el propietario se ahorrará esta tarea, que es bastante costosa.

Cubiertas de lona

Con el fin de mantener el agua en buenas condiciones durante el invierno sin necesaidad de estar limpiando constantemente la superficie, muchas personas optan por la colocación de una cubierta de lona que se encuentra anclada a los bordes de la piscina y que evita que se produzcan accidentes infantiles por caídas al agua en invierno. Los expertos señalan, además, que estas lonas reducen el gasto en los productos químicos necesarios para mantener el agua, ya que se encuentra más protegida de las agresiones externas..

En el mercado se comercializan cubiertas muy diferentes, ya sea en tamaño, en material, en la forma de los anclajes, etc. Por ello, antes de comprar uno de estos elementos conviene tener en cuenta una serie de factores, como si el lugar donde se va a ubicar es una primera o segunda residencia, el entorno en el que se encuentra el agua, el clima, etc. Y es que en ocasiones la compra de la cubierta no es rentable, porque el agua se puede mantener fácilmente mediante la utilización de los productos químicos tradicionales

 

Manual de mantenimiento de piscinas

Las largas jornadas de calor estival nos obligan a poner a punto nuestra piscina. Además, debemos conocer algunas de las claves fundamentales para mantener el agua limpia y cristalina. Te ayudamos a detectar los problemas más habituales y cómo solucionarlos.

El primer paso para ponerla en marcha es vaciarla. Si podemos hacerlo por su peso, porque dispone de desagüe, sólo hay que abrir la llave y, según baja el nivel del agua, iremos cepillando las paredes con un producto detergente de limpieza.

También se puede vaciar a través de la bomba del filtro. Para ello, comprobaremos que el eje de la bomba gire fácilmente, cerraremos la llave del skimmer y la llave del limpiafondos, dejando abierto sólo la llave del fondo. Después colocamos el indicador de la válvula selectora del filtro en posición de desagüe. Volveremos a cerciorarnos de que el eje del motor está desbloqueado. Si no es así, hay que desbloquearlo con un destornillador por la parte trasera. Una vez desbloqueado está listo para vaciar. En cualquier caso deberemos vigilar que el cestillo de la bomba no se atasque.

También es posible proceder al vaciado con una bomba sumergible pequeña, siempre y cuando la bomba sea de turbina abierta para que la suciedad no la obstruya y pueda quemarse. Este sistema tiene la ventaja que el agua de la piscina se puede usar posteriormente para regar.

Limpieza tras el vaciado

Para eliminar la suciedad una vez vacía la piscina, usaremos un detergente ácido y aclararemos con mucha agua. Si las grietas del gresite son profundas se procederá a hacer una lechada de cemento blanco para rellenarlas, que se dejarán secar unas ocho horas. Posteriormente se pulveriza o aplica con brocha sobre todas las superficies de la piscina con un antialgas concentrado.

Para llenar la piscina, cubriremos hasta tres cuartas partes del skimmer. La válvula selectora se pone entonces en posición de lavado, con las llaves del skimmer, fondo y limpiafondos totalmente abiertas. Con el motor en marcha durante cuatro minutos, realizaremos un lavado de arenas en el filtro y en los circuitos de aspiración.

Después tenemos que poner el modo enjuague, manteniendo la bomba funcionando durante un minuto. Seguidamente colocaremos la maneta en posición de filtración y ya está preparado el filtro. La maneta de la válvula selectora sólo se podrá accionar con el motor parado. La arena del filtro se cambia cada tres años.

Mantenimiento cuando llenamos la piscina y control del pH

Cepillaremos y pasaremos el limpiafondos de la piscina dos o tres veces a la semana y filtraremos durante 24 horas, sobre todo si el agua de la piscina está turbia nada más llenarla. Tras las 24 horas, debe lavarse el filtro a contracorriente. Si no ha limpiado el filtro en los últimos 6 meses podemos recurrir a limpiadores de filtros. Añadiremos los químicos necesarios para la correcta salubridad de la piscina.

Con el filtro en marcha, vierta en el agua la dosis inicial de cloro y antialgas recomendada, siempre cerca de las boquillas de impulsión. Filtre continuamente durante al menos 16 horas y la piscina estará preparada para el baño.

El pH mide la acidez del agua y debe mantenerse entre el 7,2 y el 7,6. En valores inferiores a 7, el agua es ácida y no es apta. Utilizaremos un test para cloro, con el que podremos comprobar cada semana el pH del agua. Existen productos reguladores de acidez que pueden resolver este tipo de problemas.

Desarrollo de algas

Si aparecen manchas de algas, tendremos que cepillar bien los azulejos de la piscina y depurar durante 24 horas ininterrumpidamente. Una vez que hemos comprobado el nivel de cloro, añadiremos antialgas concentrado y, una vez transcurrida una jornada, pasaremos el limpiafondos para retirar las algas muertas.

Los limpiadores de bordes de piscinas son muy útiles para eliminar las manchas de aceite que dejan los bronceadores en la línea de flotación de la piscina.

Tenemos que filtrar un mínimo de ocho horas diarias incluso si no está utilizando la piscina. Si la piscina recibe una carga mayor de bañistas superior a lo normal, aumentaremos el tiempo de filtración. Nos aseguraremos de que las boquillas de impulsión están orientadas hacia abajo y hacia la toma de fondo para mejorar la circulación del agua.

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